Cosmogonía Esotérica:
Se moviliza una gran fuerza despersonalizada, libre de egocentrismo.
Interpretación Complementaria:
Humildad. Recato. Condescendencia. Silencio. Moderación. Aceptación.
El Dictamen:
El sabio que ha preservado las virtudes del corazón lo convierte en una persona muy fuerte, pero también, lo primero es consecuencia de lo segundo, es decir, la fortaleza hace a la virtud. Es recíproco. Pero aún esta gran entereza y dominio, deberá mantenerse la humildad si se aspira a una verdadera realización; por eso el sabio despierto es más grande que todo lo grande, y es por ello que las bendiciones del cielo descienden a raudales para colmar su espíritu, no obstante, él se siente pequeño. En ello reside su grandeza. El sabio se dirige hacia el éxito por el camino de la modestia.
Análisis general de la Tradición del
Simbolismo y de la Imagen:
Quien se puede mantener en donde corresponde, es decir, por debajo del poder de la naturaleza y no cree que puede hacer más que ella, alcanza la plenitud, de lo contrario su realización es a medias. El no tomarse atribuciones ni excederse en las pretensiones, y al mismo tiempo, el saber contentarse y agradecer lo que se tiene es la mayor sabiduría que puede lograrse en la vida. Estas personas que a diario, en todo momento y lugar, se presentan como grandes astros luminosos que resplandecen en el horizonte de las circunstancias. El cielo bendice a tales personas. Las leyes esenciales del universo se concentran en aumentar lo pequeño, lo simple, lo sencillo y lo modesto, y en hacer disminuir lo grande, lo complejo, lo completo y lo soberbio. Por eso el sabio que comprende esto se cuida de no caer jamás en una actitud arrogante. En estos principios nobles se fundamentan el cielo y la tierra. La naturaleza hace caer lo repleto y lo que se ha ensalzado, mientras que hace elevar lo que se mantiene receptivo y simple. Las energías básicas que se movilizan por doquier consumen a los que se sienten satisfechos mientras que gratifican a quienes mantienen la modestia. Saber restar, incentiva a las energías positivas de la naturaleza, mientras que el sólo pretender sumar, incentiva a las energías negativas. El sí, atrae al no, mientras que el no atrae al sí. Esto es inevitable de acuerdo a las leyes de polaridad complementaria. Emprender este nuevo ciclo de la siguiente manera, con humildad y modestia, y ponerse al servicio de las leyes, es volverse un canal de la conciencia impersonal que guía a la realización del espíritu.
La montaña se ha elevado en el centro de la tierra. La montaña se encuentra por debajo de la tierra, significando que el sabio que prospera es aquel que es indiferente a lo exuberante, es evasivo de lo excesivo, y es desinteresado a lo extremado y exagerado, aunque sí le presta suma atención dedicada a todo lo que sea modesto, simple y que pasa desapercibido. Los detalles sutiles son para el sabio lo que para la persona común es aquello que desborda sus sentidos. Por esta razón la persona experimentada se mantiene en equilibrio en su interior, pero además, de la misma manera, es decir, ecuánime, se relaciona con todas las personas y circunstancias que le rodean.