2ª Sección: Práctica de la PsicoEnergíaVital
1ª Fase: I QUANCHI SANPAO
“La Bioenergía Esférica de Tres Tesoros”.
Del Primer Ciclo: Base y Asentamiento
Técnicas de Inmovilidad, alternada con movimientos, en 5 Etapas.
Práctica de la montaña interior con esferas energéticas invisibles para el aumento y desarrollo del potencial psíquico del Ser. Ayuda a despertar la sensibilidad psíquica, y profundizar la serenidad y paz interior.
1º Etapa) Reactivación de sensaciones. Forma Dinámica.
Contacto Perceptivo de las Tres Esferas Psíquicas.
2º Etapa) Vinculando los Tres Palacios Energéticos con retención.
Fuerza Interior.
3º Etapa) Despertando los 6 Centros Psíquicos Yin de Ren Mo.
4º Etapa) Activando la tasa vibratoria de los
3 Centros Psíquicos Yang, Lai Wan.
5º Etapa) Reacomodando la Bioenergía Psíquica
hacia su Fuente Vital.
Primera Etapa:
Reactivación de sensaciones. Forma Dinámica.
Contacto Perceptivo de las Tres Esferas Psíquicas.

Método para la centralización de los pensamientos, para el desarrollo del Wei Ch´i (Campo Biomagnético Protector) que circunda el cuerpo, para el aumento del Wai Chia (energía fluidita saliente por las palmas) en Lao Kung (centro psíquico de las palmas), y para el despertar de la Conciencia Bioenergética.
I n t r o d u c c i ó n: Postura Bambú. Centralización.
Primero relajarse completamente hasta percibir un estado de serenidad y bienestar interior. Ya sea sentado o de pie, se pueden ejercitar igualmente los siguientes ejercicios.
En el caso de permanecer sentado “Postura Lao Tse”, la espalda debe encontrarse erguida pero no rígida, la cabeza derecha pero sin exagerar (el mentón separado a un puño cerrado del pecho -donde se unen las clavículas-). Cuando se practica sentado se desarrolla mayor energía superior puesto que las piernas se encuentran inactivas.
En el caso de practicar de pie, los pies deben estar juntos pero no apretados, las rodillas destrabas con una mínima flexión de piernas pero no en cuclillas. A esta posición se la denomina: “Postura del Bambú”. Cuando se practica de pie la bioenergía se distribuye uniformemente por todo el cuerpo, y de esta manera se fortalece el sistema nervioso desde la tensión inferior.
Cuando durante el ejercicio se han de elevar los brazos, entonces el sistema nervioso se fortalece desde la tensión superior.
a) Sensibilización de la Esfera Psíquica.
En este primer paso, hay que ubicar las manos de tal manera que asemeje estar sosteniendo una esfera de 20 cm. de diámetro, con las palmas ahuecadas y los dedos curvados. Los dedos de ambas manos se señalan entre sí, pero no se tocan. Hay que sostener esta esfera psíquica durante 2 minutos, efectuando al mismo tiempo una respiración tranquila, suave y silenciosa, hasta percibir las vibraciones de los dedos o una sensación de calor. También se puede llegar a sentir un sutil cosquilleo y percibir que los dedos se agrandan psíquicamente. En ciertos casos pueden suceder pinchazos o movimientos involuntarios como así también sacudidas o pequeñas implosiones. En algunos casos puede sentirse un frío helado que recorre la piel y huesos de las manos, y esto se debe al despertar prematuro del fluido psíquico de la Médula espinal.
(Ver detalle didáctico del microvideo Nº 1.1).
b) Activación Vital del Palacio Celestial.
Muy lentamente, para no dispersar las sensaciones activadas, debe llevarse la esfera psíquica invisible a la altura de la frente, por encima del entrecejo (Tsu Chiao); a unos 20 cm. delante de la frente.
Manteniendo la respiración suave y los pensamientos centrados atentamente en las distintas percepciones sutiles, hay que comenzar a mover las manos rítmicamente, hacia adentro y hacia fuera, como si la esfera se agrandara y se contrajera rápidamente.
El movimiento debe ser cada vez más dinámico pero sin llegar a la incomodidad; cada practicante debe acelerar la velocidad sin llegar a forzar o a perder la comodidad de la acción muscular.
El estímulo de este movimiento repercute conforme a la teoría energética del Ch´i Kung Nei Kung, directamente sobre el sistema nervioso superior, relacionado con el cuello y principalmente la séptima vértebra cervical, donde se sitúa el primero de los “Portales” fundamentales de la Bioenergía Psíquica Curativa. Al mismo tiempo, este ejercicio impulsa la circulación sanguínea y ayuda a destapar los Meridianos que llegan hasta las puntas de los dedos.
Después de 2 minutos, debe detenerse el movimiento gradualmente y pasar suavemente al siguiente ejercicio (evitando el cambio brusco).
c) Activación Vital del Palacio Humano.
Las manos que sostienen la esfera psíquica descienden desde la frente (desde el centro psíquico Tsu Chiao ubicado por encima del entrecejo), hasta el centro del pecho, alineando la esfera psíquica con el esternón a unos 20 cm. de distancia. Aquí se localiza el centro psíquico del pecho conocido como Zhar Zhor (Danzhong).
Una vez centrados los pensamientos en esta postura por unos segundos, hay que comenzar a mover las manos igual que en el ejercicio anterior. En este caso el estímulo de movimiento repercute sobre el sistema nervioso medio de la columna vertebral, localizado a la altura de las vértebras dorsales, aproximadamente entre los omóplatos por encima de Chia Chi (Jiaji). Justamente en esa zona se sitúa el segundo de los Portales fundamentales de la Bioenergía Psíquica Curativa.
Después de 2 minutos de movimiento dinámico, hay que ir deteniéndolo gradualmente hasta alcanzar la quietud total.
Seguidamente, pero sin cambio brusco, hay que pasar a la siguiente acción.
ch) Activación Vital del Palacio Terrestre.
En la postura “Sosteniendo la Esfera Psíquica Quan Ch´i”, hay que descender las manos de manera suave y uniforme, a unos 5 cm. por debajo del ombligo y a unos 20 cm. hacia adelante.
Después de unos segundos, hay que efectuar el mismo movimiento anterior, acelerando hasta la máxima velocidad pero sin llegar a forzar.
En esta zona del bajo vientre se encuentra el Centro Psíquico Ch´i Hai cuyo significado chino es: “Mar de la Energía”. Y justamente, esta altura de postura y ejercitación influye sobre el sistema nervioso inferior, relacionado con las vértebras lumbares, y principalmente reactiva el Centro Psíquico ubicado entre los riñones el cual es conocido como Ming Men. Aquí se halla el tercer Portal de la Energía Curativa.
Después de 2 minutos, aproximadamente, hay que comenzar a detener gradualmente el movimiento hasta la detención total. Y después de unos segundos de concentración, habrá que pasar al siguiente ejercicio.
d) 1º Almacenamiento de la Vitalidad Activada.
Entonces, después de una pequeña pausa hay que llevar las palmas magnéticas al bajo vientre (Lao Kung Tan Tien Chi Hai – en cuanto a las Palmas), apoyando primero la palma izquierda (Yang) sobre el bajo vientre, y la mano derecha (Yin) sobre la izquierda, ubicando el espacio que se forma entre los pulgares justo sobre el ombligo, como si fuera la ventana del ombligo.
(Ver microvideo didáctico Nº 1.1).
En esta postura, hay que efectuar una determinada visualización que impulse la sensación propia de la Postura del Bambú. Es decir, en esta posición hay que nutrirse vitalmente de las manos magnetizadas y energizadas a partir de la práctica anterior, dejando que sus radiaciones psíquicas penetren en el bajo vientre revivificando la vitalidad.
Hay que centrar los pensamientos en las sensación de sutil calor que irá aumentando en la zona del Tan Tien (Dantian) inferior, y en la percepción de una sensación cada vez menos escurridiza de satisfacción, bienestar y plenitud, que comienza su gestación a partir del bajo vientre y poco a poco se va extendiendo por el pecho, rostro y todo el cuerpo, (más o menos en este orden), dejando una sensación agradable como recién alimentado.
Mantener esta postura durante 2 minutos o más, según las percepciones desenvueltas.
Nota:
Por el momento, todos los ejercicios deben efectuarse con una respiración muy tranquila y silenciosa.
Si bien la finalidad de esta técnica está orientada a iniciar un proceso energético, vital y psíquico, que madurará con las técnicas y ejercicios detallados en las 81 Teorigrafías, en una Alquimia Interior maravillosa, terapéuticamente hablando, estos ejercicios mejoran la circulación sanguínea, tonifican los músculos de los brazos, liberan las tensiones nerviosa de la columna, y en el caso de percibir leves dolores en la zona de hombros, eso mismo significa el fortalecimiento del sistema nervioso y la elevación de las defensas.
A este sutil dolor que surge de los brazos elevados y de las piernas flexionadas durante un minuto o más, se le atribuye la propiedad de templar el espíritu.
Así, con el correr de los meses de práctica, casi sin darse cuenta, el estudiante elevará su estado psicofísico y energético, o espíritu templado, por encima del nivel normal. Lo cual redundará en un beneficio para la salud y para la prevención de enfermedades.